martes, 28 de febrero de 2012

¿Es posible prevenir enfermedades comiendo papas?



El Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB)-Conicet-Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), en colaboración con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Balcarce, estudia cómo aumentar los polifenoles saludables en la papa, a fin de prevenir enfermedades complejas como cáncer o diabetes.

Una dieta balanceada favorece la salud y previene enfermedades. 

Sin embargo, la dieta humana debería mejorar si queremos promover la calidad de vida, y existen varias maneras para conseguirlo. 

Una forma es tratar de cambiar los componentes de la dieta, otra es mejorar la calidad de los alimentos que la componen. 

Es aquí que surge el interés por los "alimentos funcionales", definidos como "aquellos que pueden proporcionar beneficios a la salud más allá de su valor nutritivo básico".

La papa tiene un alto contenido de carbohidratos (principalmente almidón), una cantidad importante de vitaminas hidrosolubles, minerales, fibras y proteínas de elevado valor nutritivo. 

No obstante, la característica que permite incluir a la papa dentro de los alimentos funcionales es su contenido de los denominados compuestos antioxidantes.

Conformados por un extenso grupo de sustancias químicamente muy diversas, incluyen además de las vitaminas E y C, compuestos como los polifenoles y carotenoides

nota completa

Los primeros “tucumanos”: una historia de más de 7.000 años



La teoría más aceptada acerca de cómo se fue poblando el continente americano establece que el ser humano migró desde Asia hasta América atravesando el estrecho de Bering, posiblemente aprovechando el congelamiento del mar durante un periodo glaciar, hace aproximadamente 17.000 años. 

¿Cómo habrán sido estos movimientos poblacionales en el actual territorio argentino? 

¿Desde cuándo se puede decir que el ser humano habita estas tierras? 

En El Infiernillo, provincia de Tucumán, una reciente investigación arqueológica, a cargo de Nurit Oliszewski, investigadora del Conicet en el Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES), produjo un hallazgo que podría ser una pieza fundamental para completar el rompecabezas del poblamiento humano en esta región.

Hasta el momento, todas las evidencias de tempranas ocupaciones se hallaban en la Puna, y había un gran vacío de información en otras regiones del Noroeste argentino, como en los valles y llanuras del este. 

nota completa

jueves, 23 de febrero de 2012

Patente Argentina Para El Proyecto De Tolerancia A La Sequía


La Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el CONICET, con la gestión de licencia de Bioceres, obtuvieron la aprobación de la patente argentina para el desarrollo tecnológico que permite obtener plantas tolerantes a sequía y salinidad. 
Este nuevo registro de propiedad intelectual deviene de un trabajo de investigación que, desde hace casi de dos décadas, llevan adelante los científicos de la casa de estudios.
Los investigadores obtuvieron plantas transgénicas capaces de tolerar condiciones de sequía y salinidad; en otras palabras, capaces de sobrevivir en condiciones muy desfavorables.
La falta de agua y el exceso de sales son factores que afectan a las plantas: en lenguaje biológico, las “estresan”. 
Para hacer frente a estas agresiones, han adquirido mecanismos de adaptación que son más o menos efectivos, según la especie.
Uno de esos mecanismos está regulado por un gen de girasol que aislaron investigadores del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL). 
El gen fue introducido como transgén en plantas que se utilizan como modelos experimentales. 
El resultado fue una nueva planta, con su estructura genética modificada, capaz de soportar algunas de las peores agresiones que sufren, por ejemplo, los cultivos extensivos.
nota completa

sábado, 4 de febrero de 2012

Baterías de litio hechas en Argentina



Ya se sabe lo que es volver de vacaciones. 
Puede que la licencia anual sirva para recargar baterías, pero al regreso uno se siente a media máquina y un poco extraviado. 
Además, y como ya narraré en alguna próxima columna, estas vacaciones fueron algo problemáticas, de modo que necesitaba un poco de energía extra.
Así que después de todo quizá no fue casual que me encontrara aquí en el diario, el miércoles último, con Daniel Barraco, físico teórico de la Universidad de Córdoba (UNC) que, lejos de la cosmología pero con los pies muy en la tierra, se encuentra coordinando un grupo de investigadores de la UNC, la Universidad Nacional de La Plata y de la Comisión Nacional de Energía Atómica, asociados con una empresa local, para fabricar baterías de iones de litio.
Sí, en sus muchas variantes y formatos, son las baterías que usan todos los dispositivos electrónicos móviles hoy, desde la tablet y la notebook hasta el celular. 
Y adivine qué: Argentina tiene uno de los mayores yacimientos de litio del mundo. 
"Tenemos -estima Daniel mientras preparamos el estudio para unas fotos- más o menos el 20% del litio del mundo. Los otros grandes productores son Bolivia y Chile. Y, fuera de la región, China."
Pese a esta riqueza, la Argentina no fabrica baterías de iones de litio. Hasta ahora.
En los primeros veinte minutos de nuestra charla, el expansivo doctor en Física, especialista en gravitación, relatividad y cosmología, me ha contado la historia de esta asociación entre empresas, investigadores y gobierno, con lujo de detalles y hasta con diagramas hechos a mano. 
Por eso, ahora le pido que me resuma la cronología de los hechos.
nota completa